AUTOPÍAS, REFLEXIONES

Crónica de 15 meses

Utopia3

Se define la utopía, el no lugar, como plan, proyecto, doctrina o sistema deseables que parecen de muy difícil realización. Con el paso del tiempo, se ha extendido el uso de utopía como sinónimo de perfección u objetivo inalcanzable. Quizá pueda ser así –a priori– si hablamos de sistemas sociales o políticos, pero no estoy de acuerdo en la traslación de ese escepticismo hacia lo individual. Todos tenemos un margen de actuación mucho más amplio de lo que creemos. Todos podemos vivir, si queremos y nos dejamos, experiencias transformadoras. Al final, todo cambio consiste en pasar de un lugar conocido a un no lugar desde el que, a la vez, construir un lugar propio. En este lugar, siempre en construcción, están mis autopías.

En mi caso, el no lugar se produjo al cerrar una etapa profesional de más de una década en el sector de los medios de comunicación. No fue fácil hacerlo. Por un lado, era una dedicación vocacional (desde niño quise trabajar en medios de comunicación, aunque los puestos, condiciones y responsabilidades encomendadas durante mi actividad profesional no fueron siempre los que había soñado). Por otro lado, dejaba allí gente muy valiosa con la que había trabajado durante años. Pero había señales y estímulos –tal vez energías– que indicaban que era el momento de dar el salto y luchar por una nueva vocación que emergía con fuerza: acompañar y asistir procesos de cambio a través del Coaching.

Desde que eso ocurriera, hace ya 15 meses, he recorrido un camino con varios hitos. El primero de ellos, en enero de este año que ahora termina, con la creación del blog Autopías. Había intentado crear blogs con anterioridad, pero nunca con la constancia necesaria para mantenerlos vivos en el tiempo. Con Autopías llevo ya 48 lunes hablando de emociones, procesos cognitivos, mecanismos de defensa, comportamientos, habilidades sociales, estrategias… Algunas entradas son más teóricas, otras más vivenciales, pero todas tienen como objetivo estimularte, reconfortarte o, al menos, hacerte pensar, que no es poco. Aprovecho aquí para dar las gracias a todos los lectores que me alentáis a seguir escribiendo y que me hacéis partícipe de lo que os resuena al leer mis textos.

El siguiente hito en la construcción de mi propio lugar tuvo lugar en mayo con la apertura de los perfiles de Autopías en Facebook, Twitter e Instagram. Además de enlazar cada semana la entrada al blog, allí publico diariamente una fotofrase con la que intento, en medio de la fugacidad con la que se suceden las actualizaciones en redes sociales, despertar la conciencia y los sentidos de mis seguidores. Hasta el momento he publicado 197 de estas fotofrases. A ellas hay que sumar la treintena de fotografías que subí durante el mes de agosto, aprovechando las vacaciones, con el objetivo de incentivar la imaginación de mis espectadores. Gracias a todos los que mostráis interés con vuestros likes.

Y así llegamos al último hito de este recorrido: con lo aprendido en mi proceso de cambio, una vez reconocido con la Certificación Internacional de Experto en Coaching – Nivel Oro, me toca abrir (y abrirme) un nuevo camino. Desde hoy, lo que empezó siendo el blog Autopías se convierte en la web Autopías Coaching. Aquí, además de mis entradas, podrás encontrar información sobre mis procesos de Coaching. Todo ello con una imagen que mantiene la esencia inicial de Autopías y con la voluntad de seguir creciendo, al ritmo que lo voy haciendo yo, en los próximos meses. Gracias a todos, desde familiares y amigos hasta compañeros de formación, por animarme a vivir esta aventura. Sigamos caminando, sigamos construyendo autopías.


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