AUTOPÍAS, CONCEPTOS, REFLEXIONES

La vieja normalidad

¿Qué fue de la nueva normalidad? Escribo estas líneas desde Madrid, ciudad en la que resido y en la que se hace evidente, según todos los indicadores, el empuje de la segunda ola de la pandemia de enfermedad por coronavirus que estamos viviendo. Entre marzo y mayo –los meses más duros de la primera oleada– comprobamos que la COVID-19 había venido para quedarse un tiempo entre nosotros, y esa fue la razón por la que se dictaron medidas de desescalada hacia una nueva normalidad en la que convivir con el virus –a la espera de una vacuna o de tratamientos más eficaces– de forma ordenada y controlada.

Al final, la nueva normalidad se ha reducido al uso cotidiano de mascarilla y gel hidroalcohólico (medidas esenciales, desde luego). Todo lo demás, sin embargo, se sigue haciendo como antes: seguimos en la vieja normalidad. Pensaba en la posibilidad de grandes acuerdos y reformas estructurales, pero la política –ese espectáculo– sigue más preocupada por su imagen y su reflejo en las encuestas de intención de voto que por el impacto real de la crisis sanitaria. Se adoptan medidas, sí (limitaciones de aforos, restricciones a la movilidad)… pero muchas de ellas son improvisadas y, en ocasiones, peregrinas o contradictorias.

Confiaba en un refuerzo de los servicios públicos (sanidad, educación, servicios sociales, dependencia…), pero su situación sigue siendo precaria y su sostenimiento se debe exclusivamente a la vocación y a la entrega de profesionales y centros. Y esperaba una apuesta decisiva por nuevos modelos de crecimiento económico sostenidos en el tiempo. Pero no: la desescalada se precipitó, entre otros motivos, por el empeño de sacar el máximo beneficio en el menor tiempo posible, sin preocuparse por lo que pudiera venir después (incluida una nueva paralización de la actividad económica). Es el mercado, amigos.

Y esperaba que la nueva normalidad nos hiciera mejores personas. ¿Cómo olvidar el esfuerzo de adaptación que hicimos durante el confinamiento para seguir, en la medida de lo posible, con nuestra vida personal, social, laboral, académica o cultural? ¿Cómo olvidar, también, la solidaridad que manifestamos en aquellos meses? ¿En qué ha quedado el aprendizaje –para unos llevadero, para otros traumático– de una experiencia inédita, hasta ahora, para nosotros? Me temo que, al final, han prevalecido los cantos de sirena de la despreocupación y el exceso de confianza.

Pero yo no me resigno, y sigo creyendo –llámame autópico– que la nueva normalidad es posible. Al menos, en lo que se refiere a nuestra forma de ser, sentir y actuar respecto a nosotros mismos y al mundo que nos rodea. ¿Y si nos liberamos de los parches, las mentiras o el maquillaje con los que ocultamos o tratamos de disimular la realidad que nos envuelve? ¿Y si asumimos nuestras responsabilidades, en vez de eludirlas? ¿Y si buscamos propósitos con los que guiar y motivar nuestra vida? ¿Y si, aunque sea por una vez, actuamos con honestidad, humildad y coherencia? Como ves, la nueva normalidad está a nuestro alcance. ¿Quieres llegar allí?


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AUTOPÍAS, COACHING, HERRAMIENTAS DE COACHING

Descubre tu autopía

Se cumple un mes desde la entrada en vigor del estado de alarma decretado por el Gobierno de España para hacer frente a la pandemia del coronavirus COVID19. Durante este tiempo, nuestros esfuerzos se han dedicado, principalmente, a gestionar los cambios que se han producido en nuestro día a día a causa de las medidas de confinamiento, entre ellos la reconversión de nuestros hogares en oficinas de trabajo y aulas para nuestros hijos o el rápido aprendizaje y adaptación a nuevas tecnologías con las que acceder a propuestas culturales, deportivas, de formación o de entretenimiento y mantener, de manera virtual, nuestra vida social. A la vez, hemos salido a aplaudir –como seguimos haciendo– a los profesionales que siguen trabajando por la salud, la seguridad, los servicios sociales, el abastecimiento y tantos otros servicios públicos que hasta ahora nos pasaban desapercibidos. Y, por supuesto, hemos seguido con preocupación, incluso con dolor, las terribles estadísticas que el coronavirus está dejando a su paso. Preocupación y dolor que, por supuesto, mantenemos.

Disciplinadamente, nos hemos acostumbrado, con mayor o menor esfuerzo, a una vida totalmente hogareña. Nos hemos habituado también, aunque lo hagamos compungidos, a guardar la distancia social en las colas de los supermercados. Incluso, en algunos momentos, empezamos a advertir rutinas en el silencio que nos llega de las calles. Tal vez sea el momento, una vez adaptados a una provisionalidad por ahora indefinida, de volver la mirada hacia dentro para ver cómo estamos, qué cambios internos –aunque sean sutiles– se han producido en cada uno de nosotros, cuáles son nuestros anhelos para el futuro… Esta nueva prórroga del estado de alarma que ahora comienza puede ser una oportunidad única para buscar, desde la introspección, nuestra propia autopía, es decir, ese espacio propio, ideal y alcanzable, en el que desarrollar una nueva forma de ser y estar en el mundo una vez que, paulatinamente, vayamos recuperando una nueva normalidad indudablemente distinta a la que dejamos semanas atrás.

¿Sientes que es el momento de avanzar hacia allí? Si la respuesta es afirmativa, quizá te interese utilizar la guía “Descubre tu autopía: abriendo caminos en un momento único” en la que he estado trabajando intensamente, y con mucho cariño, en los últimos días. La guía, que puedes descargar gratuitamente, incluye propuestas que, a partir de preguntas y herramientas de coaching, te ayudarán a reflexionar sobre tu contexto vital y sobre los propósitos, los valores y las acciones que necesitas para expresar todo tu potencial. Además de trabajar con la guía, te invito a compartir tus experiencias o tus dudas sobre las propuestas en ella incluidas en la sesión grupal online que celebraré el domingo 26 de abril a las 18:00 horas (hora de Madrid-España). Del mismo modo, mantengo la oferta de tres sesiones individuales de coaching gratuitas, sin compromiso de continuidad, que vengo realizando desde el inicio del estado de alarma (sesiones de 45 minutos, oferta válida hasta el 26 de abril). Puedes apuntarte a la sesión grupal o a las sesiones individuales, así como recabar información adicional, escribiendo al correo electrónico info@autopiascoaching.com o rellenando este formulario indicando nombre y teléfono y el formato de coaching (individual o grupal) de tu interés. ¡Descubre tu autopía!

¿No llegaste a la fecha anterior? ¡No te preocupes! He programado una nueva sesión grupal online para el miércoles 6 de mayo a las 19:30 horas (hora de Madrid-España). Además, la oferta de tres sesiones individuales de coaching gratuitas se amplía hasta el 10 de mayo.

Descarga aquí la guía “Descubre tu autopía: abriendo caminos en un momento único”.


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AUTOPÍAS, CONCEPTOS, REFLEXIONES

De la distopía a la autopía

En los últimos años, con la popularización de las plataformas digitales audiovisuales, se han estrenado series o películas que han hecho de la distopía un género en sí mismo. Así, son muchas las producciones que nos presentan un futuro hostil y desagradable en el que se diluyen o pervierten –por exceso o por defecto– los estándares sociales, éticos, políticos, económicos, científicos o tecnológicos con los que nos desenvolvemos, en mayor o menor medida, en las sociedades contemporáneas. El diccionario, en concreto, define la distopía como la representación ficticia de una sociedad futura de características negativas causantes de la alienación humana.

Se dice que la realidad siempre supera a la ficción, y eso parece estar ocurriendo con el coronavirus: la rápida propagación del COVID-19 por todo el mundo, así como el crecimiento exponencial en el número de afectados, han convertido en meras anécdotas algunas de esas distopías de ficción y nos han traído, de golpe, un presente que no imaginábamos. La realidad que vivimos nos muestra un sistema sanitario trabajando al límite de sus esfuerzos, enfermos aislados en hospitales o en sus propios domicilios y medidas de protección de la salud colectiva que restringen, por el bien de todos, nuestros movimientos individuales y que, a su vez, tienen repercusiones psicológicas, sociales, laborales o económicas.

En el lado opuesto de la distopía está la utopía, es decir, la representación imaginativa de una sociedad futura de características favorecedoras del bien humano. Se entiende por utopía, también, cualquier plan, proyecto, doctrina o sistema deseables que parecen de muy difícil realización. Efectivamente, no parece factible, a día de hoy, que podamos construir un futuro libre de enfermedades, pandemias, guerras, terrorismo o catástrofes naturales. No obstante, sí podemos trabajar –lo estamos haciendo, como se ve en todos los gestos voluntarios y espontáneos que han surgido durante esta crisis– para sentar las bases de una sociedad más fortalecida, dotada de los recursos y protocolos necesarios para responder (asumiendo que todo sistema tiene imperfecciones) a las eventualidades que puedan surgir.

La construcción de ese futuro favorecedor y colectivo que imaginamos no será posible sin la implicación individual de cada uno de nosotros. Y, para que esa implicación sea auténtica, debemos transitar previamente por nuestra autopía en busca de ese espacio propio ideal, pero alcanzable, en el que ser uno mismo; ese espacio personal en el que residen los valores, las creencias y las habilidades personales y sociales que, de forma más consciente o inconsciente –“Lo esencial es invisible para los ojos”, repitió El Principito para acordarse– nos acompañan tanto en nuestra vida cotidiana como en situaciones tan excepcionales como las que estamos viviendo actualmente. Ese es el reto: encontrar nuestra genuina forma de ser para, desde ahí, manifestar nuestra forma de estar en el mundo.


COACHING PROFESIONAL SOLIDARIO: Os recuerdo que durante la vigencia del estado de alarma decretado por el Gobierno de España ofreceré servicios individuales de coaching gratuitos por videollamada o videoconferencia. Las sesiones se realizarán en horario de mañana o tarde (a convenir) y tendrán una duración de 45 minutos, con un máximo de tres sesiones por persona. La solicitud de cita se realizará a través del correo electrónico info@autopiascoaching.com o del formulario de contacto de mi página web indicando nombre y apellidos, edad, profesión, teléfono, preferencia de horario (mañana o tarde) y preguntas o inquietudes que te llevan a solicitar la sesión. Las sesiones se adjudicarán por orden de solicitud, teniendo en cuenta que, por razones de agenda, solo podré realizar un máximo de cuatro sesiones diarias. ¡Ánimo y fuerza!


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