AUTOPÍAS, COACHING, METÁFORAS, REFLEXIONES

El héroe que habita en ti

Este verano he estado leyendo Las mil caras del héroe, un clásico publicado en 1949 en el que Joseph Campbell, basándose en sus profundos conocimientos sobre mitología y religión comparada, reflexiona sobre la figura del héroe y sobre el itinerario que recorre este personaje hasta alcanzar el reconocimiento que le corresponde por sus hazañas, gestas y virtudes. Según Campbell, la aventura del héroe consta de una estructura universal en la que se identifican tres etapas: una separación del mundo, la penetración a alguna fuente de poder y un regreso a la vida para vivirla con más sentido.

Habitualmente, al hablar de héroes, solemos pensar en seres sobrenaturales o dotados de poderes extraordinarios; seres que, en cualquier caso, quedan muy lejos de nosotros. Sin embargo, yo creo que todos encajamos, en algún momento de nuestras vidas, en esa estructura universal que propone Campbell, especialmente en aquellas situaciones en las que, asumiendo el protagonismo y la responsabilidad sobre lo que nos pasa, nos percatamos de la necesidad de emprender un cambio en nuestra forma de ser y en nuestra forma de estar en el mundo que nos rodea.

Así, en estas situaciones corresponde, como primer paso, alejarse del mundo en el que vivimos. Pero no se trata de poner distancia física de por medio (aunque a veces no quede otra), sino de abrir una reflexión interna sobre las contradicciones que se dan entre ese mundo exterior, lleno de modas, tendencias y presiones, y el mundo interior de nuestras inquietudes, deseos y necesidades. Esta reflexión, si es auténtica (y supera los patrones de pensamiento en los que solemos enredarnos), nos llevará a una toma de conciencia que nos permitirá acceder, poco a poco, a nuevos u olvidados recursos propios y nuevas alternativas con las que probar a vivir de otra manera. Finalmente, empoderados con esos recursos, toca volver al mundo para aplicar, con coherencia, el cambio que hemos experimentado en nuestra aventura.

No obstante, algunas aventuras son más fáciles que otras. A veces, la reflexión interna surge de forma espontánea y la toma de conciencia es automática. Otras veces, en cambio, aparecen sombras, dudas o miedos que nos dejan paralizados en un punto del camino (ya sea al principio, a la mitad o en la recta final del recorrido). En estos casos suelen aparecer, en los mitos y leyendas, personajes secundarios (en forma de magos, brujas, hadas, hechiceros…) que asisten al héroe cuando hay dificultades. Hoy en día, ese personaje secundario bien puede ser un coach que, sin dirigir la aventura (cada uno de nosotros es dueño de su propio destino), nos ayuda a resituarnos en ella.

Este mes de septiembre comienza un nuevo curso en el que, sin duda, tendremos que recurrir a nuestro héroe interior para hacer frente a todos los desafíos sanitarios, económicos, educativos, laborales y sociales derivados de la pandemia por enfermedad de coronavirus que estamos viviendo. Ante esta situación, podemos sucumbir a la incertidumbre o, por el contrario, vivir el curso como una aventura –una autopía– en la que explorar todo nuestro potencial. ¿Aceptas el reto? Si necesitas acompañamiento, hasta el 30 de septiembre ofreceré, de nuevo, tres sesiones online gratuitas de coaching, sin compromiso de continuidad, para ayudarte a encontrar nuevas perspectivas. (Sesiones online de 45 minutos de duración. Oferta válida exclusivamente para nuevos clientes). Puedes solicitar tus sesiones gratuitas en el correo electrónico info@autopiascoaching.com o en este formulario de contacto. ¡Es hora de despertar al héroe que habita en ti!


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AUTOPÍAS, METÁFORAS, REFLEXIONES

En el camino nos encontraremos

“Ha llegado a su destino”. Así nos anuncian los navegadores GPS que hemos completado nuestra ruta. El funcionamiento de estos dispositivos es muy sencillo: solo hay que introducir en el dispositivo la dirección a la que queremos llegar; el software se encarga de buscar el itinerario más rápido o, al menos, más ajustado a nuestras preferencias (autopistas, peajes, etc.). Incluso, si se trata de un navegador actualizado, nos ayuda a sortear tramos en obras o retenciones de tráfico. Además, podemos escoger lugares para hacer paradas y descansos en función de las recomendaciones de otros usuarios. ¿Te imaginas qué fácil sería alcanzar, aplicando esta tecnología, nuestras metas y propósitos vitales?

Alcanzar objetivos no suele ser una tarea fácil. Primero, porque no siempre tenemos una idea clara del destino al que queremos llegar: lo único que sabemos con certeza es que no queremos seguir en el mismo lugar. Segundo, porque podemos seguir varios itinerarios, cada uno de ellos con sus ventajas e inconvenientes. Tercero, porque siempre surgirán imprevistos o imponderables que condicionarán nuestra marcha. El material que nos pueda servir de guía se asemejará a esos antiguos mapas de carreteras con decenas de dobleces que ya no concuerdan en los que habríamos dibujado –y tachado– propuestas de recorrido y escalas. Puede que, incluso, se haya perdido alguna página.

Cuando, finalmente, nos pongamos en marcha, transitaremos por los accidentes geográficos que caracterizan nuestra ruta. Quizá subamos con facilidad por puertos de montaña que otros no pudieron coronar. Quizá la fatiga y el cansancio nos sorprendan en la planicie que otros vivieron como un paseo. Cada uno encontrará sus propias dificultades. ¿Cómo avanzar? Aceptando que la recompensa y el éxito no se encuentran en la mera consecución de nuestros propósitos u objetivos, sino también en el disfrute del camino que nos lleva hasta ellos. Ya lo dijo el gran escritor Antonio Machado: Caminante, no hay camino. Se hace camino al andar.

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